Te voy a decir 4 cosas
Siempre me ha hecho mucha gracia que en un estado de derecho en el que existe libertad de expresión no se puedan decir ciertas cosas. Aquí van algunos ejemplos de expresiones que pueden meterte en un lío.

- Gora ETA o Gora Euskadi Ta Askatasuna, en castellano Viva Patria Vasca y Libertad, en referencia a la parte armada del “movimiento de liberación nacinal vasco“. Si gritas “Gora Euskadi Ta Askatasuna” te pueden acusar de enaltecimiento del terrorismo, pero si en cambio gritas “Gora Euskadi Askatuta” no pasa nada porque sólo estás diciendo Viva Euskadi libre. Según la Audiencia Nazional si lo dices muy bajito y no te oye nadie tampoco es delito.
- Ramoncín : “Un pedante, creído, vendido, toca pelotas/ovarios, farandulero, y pasado por los quirófanos, mal cantante, mal artista, mal politiquillo, mal presentador de programas de tv, chupacámaras […] Sólo siento no haber estado en el último festival que estuvo para descalabrarle con un pedroso del veinte” o cualquier otra grosería.
Después de muchos años dando la cara por la SGAE, de lo que ahora parece que se arrepiente, “El Rey del Pollo Frito” se dedica ahora a investigar páginas web en las que se le insulte o denigre para llevarte “al de negro”, porque como tiene registrado el nombre “Ramoncin” puede emprender acciones legales y llevarse una pasta en indemnizaciones por daños morales y esas cosas que la vida de artista es muy dura y con cosas como el video que tiene en su página “Ven a mi, viento de otoño” no le da para vivir. - SGAE = Ladrones : Ha sido uno de los Google bombs con más éxito de la corta vida de Internet, estos van en la misma linea que el anterior, deben tener una legión de abogados que te la lian como les vaciles mucho.
- Muerte al Borbón : hace unos meses se lio parda porque un enfervorizado J. Tardá de ERC gritó en un mitin “mort al borbó”. Luego matizó, que no se refería a nuestro campechano monarca y que no le deseaba la muerte a nadie.
Son muchas cosas las que no se pueden decir : “Heil Hitler!” o que “la policia tortura“, son otros ejemplos, pero con esta muestra creo que es suficiente.

No tiene ningún misterio. El derecho a la libertad de expresión, como cualquier otro derecho de éste o de cualquier otro estado de derecho, tiene un límite en el derecho de los demás. Libertad, igualdad y justicia. Somos libres, pero todos igual de libres. Así que cuando el ejercicio de una libertad interfiere en la libertad de otro, puede intervenir un ente arbitral (la justicia) que determine qué libertad debe imperar.
Ejemplo tonto: tú eres libre decir lo que quieras, pero si lo que dices es una amenaza de muerte hacia mi, o me estás acusando de un delito, mi libertad está atacada.
Cada uno de los casos que enumeras son distintos, y cada uno llevaría a una discusión política o jurídica sobre su resolución, pero nadie debe sentirse extrañado de que esa discusión pueda darse.