Ya no hay tanto perroflauta

Hace tiempo que vengo observando como el perfil del manifestante ha ido poco a poco cambiando, en primera linea de las manifestaciones ya no hay solo profesionales de sindicatos o chavales con extrañas pintas, ahora lo habitual es la gente “normal”, parados, jubilados, amas de casa sin casa, inmigrantes, trabajadores precarios y también algún punki…

En el otro lado también han cambiado, no se si por los recortes, el abundante número de manifestaciones o porque cada vez tienen menos gente dispuesta a realizar una tarea tan desagradable, pero es obvio que profesionales “anti-disturbios” también quedan muy pocos si es que alguna vez los hubo.

Es obvio que todo en esto ha tenido mucho que ver la crisis y el 15M como movimiento canalizador del desencanto social además de impulsar la participación política, desde que salió de las plazas a los barrios, extendiendo el germen de la protesta y llevándolo a todos los rincones y causas donde fuera necesario, la protesta ha crecido y  se ha extendido, volviéndose plural e impredecible lo que hace que sea más peligrosa.

No se puede tratar igual a los “perroflautas” que a la gente “normal”, es lo que no entienden los uniformados de azul, por mucha impunidad que tengan, la soziedad puede tolerar que le abran la cabeza a algunos estudiantes encapuchados pero cuando se lo hacen a tu vecino  enfermo del corazón o a tu compañero de trabajo por ir a una manifestación, eso puede tener otras consecuencias.

Si la policía se tiene que esconder o salir corriendo para aplacar la ira creciente de los manifestantes es señal de que algo está cambiando, quizás no queda mucho para que veamos nuevos mercenarios en las calles.

8 pensamientos en “Ya no hay tanto perroflauta

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Pingback: Ya no hay tanto perroflauta

  3. Aaliyah


    Ya no hay tanto perroflauta
    2 respuestas

    Hace tiempo que vengo observando como el perfil del manifestante ha ido poco a poco cambiando, en primera linea de las manifestaciones ya no hay solo profesionales de sindicatos o chavales con extrañas pintas, ahora lo habitual es la gente “normal”, parados, jubilados, amas de casa sin casa, inmigrantes, trabajadores precarios y también algún punki…

    En el otro lado también han cambiado, no se si por los recortes, el abundante número de manifestaciones o porque cada vez tienen menos gente dispuesta a realizar una tarea tan desagradable, pero es obvio que profesionales “anti-disturbios” también quedan muy pocos si es que alguna vez los hubo.

    Es obvio que todo en esto ha tenido mucho que ver la crisis y el 15M como movimiento canalizador del desencanto social además de impulsar la participación política, desde que salió de las plazas a los barrios, extendiendo el germen de la protesta y llevándolo a todos los rincones y causas donde fuera necesario, la protesta ha crecido y se ha extendido, volviéndose plural e impredecible lo que hace que sea más peligrosa.

    No se puede tratar igual a los “perroflautas” que a la gente “normal”, es lo que no entienden los uniformados de azul, por mucha impunidad que tengan, la soziedad puede tolerar que le abran la cabeza a algunos estudiantes encapuchados pero cuando se lo hacen a tu vecino enfermo del corazón o a tu compañero de trabajo por ir a una manifestación, eso puede tener otras consecuencias.”

    No sabía yo que los perroflautas están por debajo en derechos que el resto de ciudadanos.

    Ese comentario es completamente repugnante. Sinceramente para que vaya gentuza de mierda como tu a las manifestaciones mejor quédate en tu puto casa o exiliate.

  4. Alex

    Entonces para alguien como tú…¿los perroflautas no son personas normales?. Eres un clasista y una persona superficial.
    Llamar perroflauta a alguien que ha defendido tus derechos es sumamente despectivo. Ojalá te paguen con la misma moneda.

  5. Lubina34

    Yo creo que es un sarcasmo.
    Si es así, estoy de acuerdo con lo que ha dicho: ya no pueden decir que los manifestantes son sólo un puñado de “perroflautas” que se quejan por vicio y porque no tienen nada mejor que hacer. A ver qué hacen ahora que nadie se tragaría esa excusa.

  6. jaume

    Hacía tiempo que no leía una estupidez tan grande y tan clasista. Primero, ¿Que son perroflautas para usted? Porque Perroflautas fue una definición que se hizo famosa y se utilizó para descalificar a cualquier manisfestante, daba igual las pintas de la mayoría, siempre se enseñaba la estética más dejada para tratar de descalificar a todos. Pero ya es curioso, por no decir clasista y repugnante basarse en la estética para descalificar a alguien. Por otra parte, ¿quien decide que tipo de gente es “normal” y que tipo de gente no lo es? ¿Profesionales de sindicatos? ¿Que mierda es esa? Que los dos grandes sindicatos nos hayan vendido a todos los trabajadores no quiere decir que el sindicalista sea un profesional del robo y la estafa, no jodamos. El sindicalismo es necesario, aunque necesitamos acabar con UGT y CCOO o al menos cambiarlos de abajo a arriba. Sobre la labor de los antidisturbios… No ha asistido jamás a un desahucio ni a a ninguna manfestación que haya acabado en cargas, porque al madero se la suda lo que tenga delante, no se fija en si lleva mallas de leopardo o un vestidito del zara, si lleva una cresta o la raya al lado, el madero disfruta ostentando poder y humillando, y no es que no se hayan reducido las actuaciones policiales, es que no paran de aumentar, y cada cierto tiempo cae una preventiva por motivos políticos.
    El que espere una revolución de la “gente de bien” para volver 10 años atras en el tiempo, es un engañado, o un engañador. En todo caso, que no cuente conmigo.

    Un ex-rastas (supongo que perroflauta) sindicalista, okupa, antisistema, anticapitalista y malcarao.

  7. Paco

    Veo que algunos no captan lo que es una ironía. Ni siquiera usando comillas.

    Si que está jodido el sistema educativo sí…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *